Las flores que cantan
al ritmo de los rayos del sol
dicen que los días son incontables,
que las mañanas son dos,
y las noches son ceros.
Ya no podemos esperar,
ya no podemos parar,
no importa si somos uno, dos o más,
queremos seguir sin nada que explicar.
La vida no existe para nosotros,
no somos seres eternos,
nosotros somos la eternidad.
Yo te abrazo una vez más.
Jamás abandoné este lugar,
jamás abandoné tu cabeza,
siempre estuve aquí.
Porque somos uno y dos a la vez,
porque no existimos,
porque estamos hechos así,
porque todos nos necesitan,
porque nadie nos necesita,
porque de quien dependo
eres tú
y nadie más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario