domingo, 8 de noviembre de 2015

A veces quiero creer en un dios.
Es que en materias del alma soy muy débil y las creencias sólo te fortalecen.
¿En qué vale creer en tu mismo cuando te desprecias tanto? Sólo soy desorden hecho persona, y deseo que el orden me destruya como debe. Ya no quiero existir.

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