Si la vida es una locura,
¿Quién me ha de negar el ser un loco?
Le pregunto a los suaves vientos tibios
Para que mis palabras lleguen,
Para que sus respuestas mudas
En mis oídos sean recibidas.
Quiero conocerlo, conocerme,
¿Pero qué hay para conocer?
Es un circulo vicioso,
De dudas respondidas brevemente,
Y la duda a la brevedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario