miércoles, 4 de febrero de 2015

Recuerdos.

A pesar de todo, ha vuelto a ser realidad. No hay solución a mi problema, mi cabeza es un laberinto del cual no hay salida y cada uno de sus finales tiene una pregunta, sin responder, por supuesto.

Ah, el ser adicta, esos sonidos me llaman, no hay caso, no hay final, lo necesito, lo necesito más que nada en este mundo, ¿por qué he de caer de vuelta a este mundo del cual no he de poder escapar y aun asi lo he logrado antes? No lo sé. Ya ni sé quién es que he de ser el monstruo que he llamado "Yo".

¿Por qué mi cabeza no responde con lo que sabe? ¿Es un secreto aún para aquel que he de llamar "Yo"? Si esa persona que he de llamar yo mismo necesita respuestas, ¿por qué no puedo contarle lo que sé que he sabido? He olvidado lo que no debía, y aún así no recuerdo cómo arrepentirme.

Si tan sólo el recordar fuera como el observar, escuchar e incluso oler, natural.

¿Cómo soluciono algo que ya olvidé? ¿Por qué sé que en algún momento tuve aquella memoria? He yo aquí cuestionando mi cordura que nunca fue presente.

¿Qué hago ahora? Decidir cerrar mis ojos y dejarme envolver por la negrura de la noche. Que cruel noche para dormir en el pavimento, sin conocerme, sin tener qué pensar.

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